Blog


Hay cosas en la vida que nunca se pierden, una de ellas es nuestra venezolanidad, traducida en sencillez, tenacidad, humildad y el carisma propio de nuestra gente, sin importar el lugar en donde te encuentras. César Behrens es un venezolano que ha demostrado tener todos estos ingredientes desde que emigró a los Estados Unidos.

Al conversar con él sabes inmediatamente que el éxito no lo ha transformado, su esencia venezolana sigue viva, pareciera que estamos hablando con un “pana muy humano” de una parroquia caraqueña, nadie pensaría que vive en Estados Unidos y que ha logrado emprender en una nación extranjera marcando la diferencia con un proyecto valioso y de envergadura.

Con alegría aceptó nuestra entrevista, y como buen venezolano, sus comentarios iban cargados de humor y sencillez. Preguntamos sobre lo que más extraña, y rápidamente confesó con nostalgia, que a su familia, una buena parte de ella se encuentra aún en Venezuela. En los próximos días espera a su hijo el cual se trasladará a Estados Unidos para continuar, como él mismo apunta, “su misión” en el tema energético.

 

¿De qué parte de Venezuela es usted?

Nací en Caracas, en la parroquia Los Chaguaramos, me crié en El Cafetal aunque recuerdo que di “más vueltas que un trompo”, comentó riendo.

Al regresar a Caracas nuevamente estudié en la escuelita del Cafetal, “Alfaro Zamora”, posteriormente me trasladé a La Guaira, en aquel momento vivía en Los Corales.

En mi retorno a Caracas continué mis estudios en el colegio “Santo Tomás de Villanueva”.

¿Qué es lo que más extraña de su país?

Lo que más extraño de mi tierra es la familia, a mi madre, mi padre y a mi abuela que ya tiene 103 años, mi hijo vino recientemente a vivir conmigo, a continuar mi trabajo con la energía, que ahora es mi misión.

¿Cuál es su plato venezolano preferido?

No hay nada más sabroso que una arepa con diablitos, bien rellena, señala con alegría.

Mi decisión de emprender se la debo al internet

¿Cuándo tomó la decisión de emigrar?

La decisión de emigrar la tomé antes de la llegada del expresidente venezolano Hugo Chávez, este personaje no había llegado al poder cuando decidí emigrar. Yo me vine por el internet, en aquella época conseguí una cuenta en el antiguo CONICIT ubicado en Caracas, actual FONACIT, órgano público encargado del financiamiento en el área de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Para la entrevista con esta institución tuve que contestar muchas preguntas, me interrogaron acerca de si tenía un departamento, les dije que sí, comenta con humor, “fue una mentirilla blanca”. Esto lo hice para obtener una cuenta con el CONICIT y poder conectarme por internet.

En una visita a Orlando me encontré con un señor que trabajaba en la NASA, en Orlando y me explicó algo sobre unos proyectos que hacían en esta plataforma, y ellos a nivel de gobierno compraban hasta 3000 computadoras y otros materiales, pero al terminar el proyecto necesitaban vender esos recursos en algún lado. Este señor me dijo: “César, estos productos los podemos vender y ganamos un dinero”, yo le pregunté: ¿y cómo vamos a conectar esa información?

Me contestó que había una cosa que se llama internet y medio me lo explicó, y al respecto también dijo que “esas eran computadoras de una red de redes”, y así fue, me quedé enganchado, de ahí pa´lante me monté en esa “ola” y me dije a mi mismo, “voy a estar trabajando en eso”.

Empezamos con computadoras, y hasta carros chocados vendíamos. En aquella etapa de mi vida el internet era algo desconocido, la idea era muy buena, incluso yo me compré una cámara. A partir de allí tenía la convicción de que al llegar a Estados Unidos iba a comenzar a vender páginas web, ¡me quería quedar con el mundo!

La venta de páginas y de los equipos me llevaron a emigrar pero, al llegar a Miami me encuentro con la misma situación que tenía en Caracas, la gente no sabía nada de eso, ese fue mi primer golpe.

¿En qué ha cambiado César Behrens?

Hoy en día sigue siendo el mismo de hace ya 20 años, solo que un poco más flaco, expresó con el tono jocoso que lo caracteriza.

¿Qué tipo de obstáculos se le han presentado en su vida profesional y cómo pudo superarlos?

Son muchos los obstáculos que me tocaron superar, el primero de ellos fue entrar a un negocio en el que la gente aún tenía mucho desconocimiento. Cuando entré a ese negocio, no le veía salida. Eso pasa, a veces tienes que cambiar el ramo o el estilo.

Cuando empecé a trabajar con sistemas nadie quería hacerme un contrato de mantenimiento, era algo muy difícil, y todavía lo es para muchas personas. Lo importante es la constancia, yo volví a la venta y continué trabajando todo depende de la mentalidad y empeño en lo que te dediques.

Orgullo por contribuir con el ambiente

¿Cuál es el logro que lo ha hecho sentir más orgulloso?

Me hace sentir orgulloso mi contribución por el medio ambiente, eso me llena de satisfacción, el aprovechamiento de la energía en forma racional y respetuosa con el medio ambiente gracias al uso de paneles solares.

Además me siento orgulloso de las decisiones que he tomado, la más significativa para mi es decidir emprender por cuenta propia, después de estar empleado por seis años, bastante tiempo. Finalmente decidí hacerlo a mi manera.

Como mencioné anteriormente, me dedico a paneles solares, pero también trato de resarcir todo lo que he recibido apoyando y brindando asesoría en la embajada en cuanto a telecomunicaciones.

En estos momentos estamos desarrollando cursos y asesoramiento en el área de informática en las comunidades y emitimos certificaciones gratuitas al culminar la formación. Eso me hace sentir bien.

¿A qué se dedica?

Me dedico a la distribución y comercialización de paneles solares pero aún conservo mi empresa de telefonía “Behrens”, tengo clientes en Florida y Maryland. Siempre ofrezco mi apoyo y asesoría al personal de la Embajada acerca de las telecomunicaciones y en todo aquello que esté a mi alcance aportar.

Estamos ayudando a personas a sustentarse dando entrenamiento en el área de informática. Reciben la formación, asisten a clases, y al culminar se les hace entrega de una certificación gratuita.

Si alguien decide colocar paneles solares y nos llama, hay varios incentivos, el nacional es un tax federal que existe en toda la nación, asciende al 30%, de hecho en diciembre va a pasar al 36% y se va a ir bajando anualmente, esos incentivos los van a eliminar progresivamente.

También hay incentivos a nivel de condado, por ejemplo Baltimore City tiene una legislación en la que se requiere ser propietario de la vivienda principal para poder instalar el sistema.

La energía a través de paneles solares no sustituye a la energía eléctrica tradicional por completo ya que el suministro de energía solar es irregular, por cuanto a veces pega el sol y a veces no, así que no se tendrá el mismo nivel de energía.

Lo que nosotros hacemos es colocar un equipo interconectado con la red local. Cuando hay energía solar se está produciendo suficiente energía y estás supliéndole a la casa. En caso de que tu vivienda no utilice esa energía entonces se le coloca un contador de energía en reverso para generar un crédito.

¿Qué ha aprendido sobre su trabajo?

Cuando empecé con la compañía estadounidense Tesla, Inc. a cargo de Elon Musk, la cual  diseña, fabrica y vende carros eléctricos, y en segundo plano se ocupa de paneles solares, obtuve muchos conocimientos. Una empresa excelente que está enfocada en los carros, pero no podemos ser buenos en todo. Es una empresa de alto nivel y tremendas ideas en la que aprendí mucho, trabajan a su manera. A nosotros nos agarraron como el segundo brazo de Tesla, luego de ser la compañía número 1 de energía solar.

Cesar Behrens

Superé los obstáculos

¿Considera que fue fácil su camino para emprender? 

No es fácil para nadie, pero son riesgos que la gente tiene que sopesar, llegar solo a un lugar no es sencillo, siempre es bueno tener el apoyo de amigos o familiares, a mi me tocó vivir en sótanos, estacionamientos, “arrimado” en el sofá de alguien, nos toca, uno no llega hasta aquí en cuna de oro.

¿Cómo se ve dentro de 5 años?

Estoy feliz por la llegada de mi hijo, se vino a vivir conmigo, le gusta lo que hago, está aprendiendo y absorbiendo la misión que yo tomé en relación con la energía, de aquí en adelante nos corresponde sacarla de “home run”, seguir duplicando, entrenando gente.

Nosotros no obligamos a nadie, simplemente le decimos: “mira existe esta mejora, existe una mejor forma de generar energía y es más económico, usted decide”, es algo educativo porque explicamos de dónde proviene la energía y le decimos qué puede hacer en su techo, por qué hacerlo y los beneficios que trae esto consigo.

Eso me veo haciendo dentro de 5 años, educando a la gente a través de mi empresa.

¿Qué consejos le daría a los jóvenes que tienen aspiraciones de emprender?

Les diría que se organicen, que realicen un estudio de mercado en donde evalúen los pros y contras. Es bueno apasionarse por algo, pero es imprescindible saber a donde te puede llevar eso a largo plazo.

Debes hacer lo posible por conocer bien el mercado y entender de qué se trata, hay que moverse hacia las oportunidades. Yo estoy 100% involucrado ahora con los paneles solares pero si surge una oportunidad de oro en Alaska para allá me voy, dijo riéndose.

Estén pendiente de las oportunidades, ellas siempre aparecen, hoy puedes hacer empanadas, mañana arepas. Cada transición te lleva a una curva, las curvas son lentas, a veces debes entrar en una curva para aprender algo nuevo. Allí tienes que reducir la velocidad para aprender, para crecer, para estudiar y prepararte.

Debes manejar las curvas con cuidado, constancia. Cuánta gente dijo que yo regresaría como se dice coloquialmente “con el rabo entre las patas” o “hambriento y salado”. Afortunadamente me ha ido muy bien, en donde estoy me siento como en Miami hace 30 años, trabajo con la comunidad, son todos “panas”, eso es lo que me hace sentir bien.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *