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“Nació enmantillado”

No hay venezolano que no haya bailado al son de una gaita y es que, no es necesario haber nacido en el estado Zulia para ser amante de este género musical. Se convirtió en himno de la temporada decembrina y es una época en la que se escucha en cada rincón del país. Aunque no siempre se vivió de esta manera.

Ricardo Aguirre

Uno de los cantautores con gran influencia en esta expansión de la gaita fue Ricardo Aguirre. Fue un maracucho, locutor y músico muy recordado en su país. Se considera el mayor exponente de la gaita y es bastante querido por el pueblo marabino.

Se graduó de maestro a la corta edad de 19 años para luego dar sus primeros pasos dentro de la música. Inició escribiendo el himno de una escuela y dirigiendo agrupaciones de gaitas. En los años 60 dio un salto a lo que marcaría su carrera, el ingresar a Cardenales del Éxito.

Un personaje difícil de olvidar

Ricardo Aguirre nació para triunfar y dejaba grandes recuerdos a su paso. Quienes tuvieron la dicha de conocerlo lo recuerdan como un hombre carismático, auténtico, sencillo, muy alegre, colaborador y talentoso. Su potente voz quedó guardada en sus discos y en la historia de la gaita de Venezuela. Se proyectaba como un gran talento con un porvenir de éxitos y fama.

En una oportunidad recibió una premonición de una gitana, según ella su carrera terminaría temprano. Aunque al gaitero le causaba risa pero no se preocupaba por ese posible adelanto de lo que sería su futuro.

Durante su juventud mostraba parte de lo que sería su personalidad en la edad adulta; era curioso, proactivo y conversador. Participó en el equipo de voleibol y desde muy pequeño tuvo preferencia por las gaitas.

Un legado cultural

Su amor por la música viene de familia, sus allegadas practicaban el canto, tocaban instrumentos y amaban la música. Por esto, se esperaba que siguiera esos pasos. Durante su labor como docente dio ejemplo de rectitud y orden. Sus alumnos lo recordaban como estricto pero muy humano, comprensivo y con buen sentido del humor.

La vida de Ricardo Aguirre también fue marcada por su paso por la radio. Generalmente, quienes se desempeñan como locutores cuentan con una voz inolvidable y que crea curiosidad entre las damas. Tal fue el caso de Teresita Suárez que luego se convirtió en su esposa.

“Me lo imaginaba buenmozo, doble, alto y cuando lo veo… ¡bueno, me gustó el negrito!”, comentó la dama en una entrevista.

Era el típico padre venezolano que se preocupa por sus retoños, fue creativo y les enseñó mucho de lo que sabía.

Aguirre falleció en un accidente el 8 de noviembre de 1969. Dejó un legado difícil de borrar. De hecho, en su honor cada 8 de noviembre se celebra en Venezuela el Día del Gaitero. Logró que las gaitas se extendieran por todo el país, afianzó una cultura y dejó canciones que siguen sonando en la actualidad.

Lamentablemente, su vida terminó antes de lo imaginado dejando llenos de expectativas a quienes seguían su carrera. Ricardo Aguirre es de esos venezolanos valiosos que han pasado por esas tierras. ¡Qué en paz descanse y su voz siga resonando siempre!

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