Venezolanos Ilustres –

Armando Rojas Guardia, un referente imprescindible para la literatura venezolana

“Cuando tú vienes,

no has venido,

Estás ya desde siempre”

El deseo y el infinito fue el último libro de Armando Rojas Guardia, publicado en el 2017 como sus diarios. “Al cabo de su íntima odisea, trasiego sin tregua de sentires y reflexiones, el poeta danza, libre y sin rémoras. Atrás han quedado «la trampa del remordimiento, el fardo del deber engañoso, la esclavizante negación de nuestro deseo, el rechazo tanático del placer». “

Este poeta venezolano fue ensayista, filósofo, crítico, profesor y creador de talleres literarios. Su estilo ha sido categorizado como “místico” debido a su profundo interés por el Dios Supremo que creó el universo. También sus textos estuvieron llenos de sensualidad, libertad a expresar quien era y razonamientos. Rafael Castillo Zapata lo colocó “en la línea de esos poetas pensantes que abren brechas radicales en la escena de la vida corriente del común de sus contemporáneos, invitándolos a pensarse a sí mismos mientras leen lo que el poeta les pone como anzuelo, catalizando reacciones impredecibles en sus almas”.

Durante su vida recibió homenaje en la tercera edición del Festival de Poesía de Maracaibo. Le otorgaron el Premio de Poesía del Consejo Nacional de la Cultura de Venezuela en 1986 y 1996. Más El Premio de Ensayo de la Bienal Mariano Picón Salas, en 1997.

Armando Rojas Guardia
Este poeta venezolano fue ensayista, filósofo, crítico, profesor y creador de talleres literarios.

Aquí, en esta casa, Armando Rojas Guardia se críó entre letras

El padre de Armando Rojas Guardia fue poeta, el caraqueño Pablo Rojas Guardia (1909-1978), su madre fue Mercedes Álvarez Gómez, juntos recibieron a Armando el 8 de septiembre de 1949. Aunque su naturalidad con la escritura desde muy pequeño, se crío en distintos países debido a las relaciones diplomáticas de su padre, estuvo en Bogotá, en Friburgo, Suiza y en Solentiname, Nicaragua. Una vez en Venezuela, se encontró entre Caracas y Mérida.

Armando Rojas Guardia asistió al Taller Calicanto de Antonia Palacios y tuvo mucho interés por la filosofía, carrera que estudió en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), continuando con especializaciones en Suiza y Bogotá. Durante 1971 asistió al Seminario Instituto Pignatelli de Los Teques, pero lo abandonó. Se dedicó a estudiar los autores Juan de la Cruz, santa Teresa, Góngora, Eliot, Blanchot, Borges, Huxley, Rilke, Joyce, Nietzsche, entre otros. Como profesor de literatura, organizó talleres sobre poesía, ensayo, mitología y filosofía de la religión. Esto le dio renombre en la poesía venezolana contemporánea, sin desestimar su destacado trabajo como ensayista.

Sus poemas comienzan con Del mismo amor ardiendo, 1979. Le siguieron Yo que supe de la vieja herida, 1985. Poemas de Quebrada de la Virgen, 1985. Hacia la noche viva, 1989. Antología poética, 1993. La nada vigilante, 1994. El esplendor y la espera, 2000. Patria y otros poemas, 2008. Mapa del desalojo, 2014. Por otra parte, sus ensayos son: El Dios de la intemperie, 1985. El calidoscopio de Hermes, 1989. Diario merideño, 1991 (que también registra sus memorias). El principio de incertidumbre, 1994. Crónica de la memoria, 1999. La otra locura, 2017. Y el más reciente, El deseo y el infinito (Diarios 2015-2017) en 2017.

Armando Rojas Guardia

“Limpia y fría, la noche de diciembre
es la imagen perfecta de mi alma:
Caracas arde afuera, indiferente,
mientras yo soy un hueco
l i v i a n í s i m o
donde caen flotando los minutos.
En nada pienso ahora. Y nada añoro.
Ninguna obligación. Ninguna agenda.
Apenas esta ingrávida quietud
para llenar de música (Satie, acaso)
y lentos cigarros y silencio
y el negro sueño de la paz, vacío.”
Fondo negro, poema en Antología poética, 1993.

Armando Rojas Guardia siempre será parte de la literatura venezolana

Armando Rojas Guardia fue miembro de la academia venezolana desde el 2 de noviembre del 2015, ocupó la silla W. Formó parte de la fundación del Grupo Tráfico de Caracas y estuvo seleccionado como Miembro Honorario del Movimiento Poético de Maracaibo. El poeta Ígor Barreto lo definió como “un creador bastante complejo, coherente y humano. Creo que se podría decir que en él convivían una vertiente castellanizante, la influencia de los clásicos castellanos de la generación del 27 que lo marcaron tanto, y también, por otro lado, el movimiento de la poesía conversacional, que vivió a través de su cercanía a Ernesto Cardenal en una pasantía que realizó en la comunidad de Solentiname (Nicaragua)”.

El 9 de julio de 2020 falleció en Caracas Armando Rojas Guardia a sus 70 años, por diversas complicaciones de salud. Llovieron los mensajes de tristeza, pero brillaron los recordatorios de su trayectoria, sus escritos, su sensibilidad tan palpable en cada poema, un venezolano de palabras encantadoras que guiarán a las próximas generaciones.

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