Venezolanos Ilustres –

Hanni Ossott: una poeta que transmitió sentimiento y conocimiento

Me quedo todo el tiempo posible

                ante un poema

                   para que salga bien – El circo roto (1996)

Como toda una poetisa, Hanni Ossott plasmó sus dudas y tristezas en sus escritos, con una melancolía que parecía estar presente en su vida, sin embargo, toda ella puede ser un enigma, por lo que leerla resulta cautivador para tratar de hallar respuestas sobre su verdadera identidad.

Según José Pulido (poeta y periodista venezolano), siempre estuvo acompañada de libros, lo que explica su gran pasión por la escritura. Hanni Ossott además de poeta fue traductora, crítica, ensayista y profesora.  

Hanni Ossott
Hanni Ossott en su juventud.

Descubre los poemas más destacados de Hanni Ossott

Hanni nació el 14 de febrero de 1946, en Caracas. Sus padres, Hans Ossott Machado y Magdalena Lipfert de Ossott. Cuando tenía tres años, su madre murió, hecho que le mantuvieron sus familiares por varios años en secreto para evitar herirla, aunque fue marcada de por vida, sirviendo como inspiración para varias de sus historias, mayormente se aprecia en Casa de aguas y de sombra. Se conoce que estudió Letras a sus 21 años, en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. En 1975 finaliza sus estudios. Siendo ya licenciada contrae nupcias por primera vez con el psiquiatra Alejandro Otero, hijo. Fue parte de grupos de lectura acompañada de figuras como Luisa Palacios, Alejandro Otero (padre), Mercedes Pardo y Miguel Arroyo. Para el mismo año estaba encargada de los seminarios: “Historia del afiche” y “Holderlin y la imagen”.

Posteriormente, Hanni Ossott comienza a impartir clases en 1978, comenzando por la cátedra Necesidades expresivas en la Escuela de Letras. Estuvo dirigiendo cursos en la misma rama literaria: Poesía y poetas, Literatura y vida, Lo apolíneo y lo dionisíaco, Literatura alemana. Alcanzó a ser Jefa del Departamento de Disciplinas Literarias de la Escuela de Letras. Fue parte activa de la Universidad Central de Venezuela por más de 20 años.

En 1979 comienza estudios de filosofía en la Universidad de Atenas, especialización que decide concluir en Londres, Inglaterra. Para esta época, Manuel Caballero era estudiante de Oxford e influyó en la decisión de Hanni, luego ambos se vuelven esposos en Hampstead.

Como traductora, Hanni Ossott conocía varios idiomas, entre los que resalta el alemán debido a sus orígenes. Llegó a traducir al español obras de Rainer Maria Rilke y Emily Dickinson. Entre sus libros escritos están: Espacios para decir lo mismo (1974). Espacios en disolución (1976). Formas en el sueño figuran infinitos (1976). Memoria en ausencia de imagen, memoria del cuerpo (1979). Espacios de ausencia y de luz (1982). Hasta que llegue el día y huyan las sombras (1983). Plegarias y penumbras (1986). Imágenes, voces y visiones. Ensayos sobre el habla poética (1987). El reino donde la noche se abre (1987). Cielo, tu arco grande (1989). Casa de agua y de sombras (1992) y, El circo roto (1996).

Hanni Ossott
Hanni Ossott, autora importante en la literatura contemporánea venezolana

Dejó sus escritos como regalo para cada uno de nosotros

La obra más reconocida de Hanni es El reino donde la noche se abre, por el extenso poema Del país de la pena donde se repite en muchas ocasiones “¿Quién soy?”. Rafael Arráiz Lucca registró una anécdota al respecto: En una entrevista que sostuve con Hanni para la revista Imagen en 1986, con motivo de la aparición del libro, señaló: “Ese poema fue escrito una noche de noviembre de 1985 entre las diez de la noche y las cuatro de la madrugada. Aquello fue terrible: escribía, me levantaba, me asomaba por la ventana, me sentaba otra vez. Ha sido el poema más largo, intenso y complicado que he escrito en mi vida”

Continuó sus años entre lectura, escritura y misterios para el resto de nosotros. Hanni recibió tres homenajes: Premio Nacional en la II Bienal de Poesía Ramos Sucre, en 1976 por Formas en el sueño figuran infinitos. En 1987 el Premio Municipal de Literatura Mención Prosa. Y en 1988, el Premio CONAC Poesía Francisco Lazo Martí. Finalizó sus días en el año 2002. Nos queda su memoria y todos sus grandiosos escritos que en el 2017 fueron traducidos al inglés por Luis Miguel Isava.

Hanni Ossott
Hanni Ossott. Créditos: Lisbeth Salas.

“Puedo decir que Hanni no escribía poemas sino que los vivía con una intensidad que rara vez he encontrado en otro artista. Puedo dar un testimonio, pues siempre me había burlado de la idea romántica de que un poema podía surgir completamente armado de la cabeza y el corazón del poeta” – Manuel Caballero

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