Venezolanos Ilustres –

Diversas expresiones del arte le dan forma Rubén Traviezo

“El arte me permite expresarme… en eso se resumiría todo.”

Rubén Traviezo es un yaracuyano amante de la naturaleza y las diversas expresiones del arte, especialmente la pintura, dibujo, escritura e incluso el baile. Nació el 27 de enero de 1984, amante del pabellón y las hallacas navideñas. Pese a que ha viajado poco por el país, Rubén consigue con encanto particular los Médanos de Coro, “el sitio que más me ha fascinado (quizás porque he vivido enamorado de la historia de Saint-Exupery). Recuerdo que cuando pise esa extensión de arena, su inmensidad me sobrecogió el alma y me sentí como un Principito.” 

A Rubén se le hace difícil definirse, por eso emplea las características que sus amigos dicen de él: un buen amigo, servicial y en todo lo posible, franco. Esto lo ha llevado a interesarse por el arte, que a su vez le ha permitido expresarse. “Lo que no puedes dibujar, quizás se pueda escribir o expresar… Desde que tengo uso de razón me recuerdo sumergido en libros y letras.”

De hecho, su primer recuerdo artístico fue en preescolar, “fue una casita de dos ventanas con cortinas y un caminito decorado por piedras. A los costados dibujé un araguaney y una mata de plátano; nubes como algodón y aves lineales, ¡eso fue todo! Jamás vislumbre que aquello era el primer paso de mi vida”. Lo que conmovió a su maestra, quien vio un talento especial y le otorgó la posibilidad de crear un lienzo más grande como decorado para la graduación.

Rubén Traviezo
Rubén Traviezo es un escritor independiente venezolano

Para Rubén Traviezo "los versos hallaron abrigo en los dibujos"

Dado que el dibujo y la escritura necesitan de un lápiz, Rubén consiguió mezclar ambos intereses en una armonía perfecta. Durante su adolescencia desarrolló buena habilidad en los versos románticos, “y expresar sentimientos ayudó a gestar esa primera semilla artística en mi interior.” Dio como resultado que sus actividades favoritas se volvieran un refugio para él mismo.

Sin embargo, el Rubén Traviezo escritor se mantuvo en el anonimato por mucho tiempo, “escribir, más que una tarea comenzó siendo un desahogo a todas las cosas que no podía decir o que no sabía cómo hacerlo.” Así que estuvo puliendo su habilidad con talleres, cursos, foros, blogs y toda clase de preparación extra que pudiera conseguir.

Esto lo llevó a comenzar a publicar en diversos sitios, como la columna Enema: revista del pensamiento subversivo, para una revista virtual a cargo de Jaco Gómez. Asistió al taller de novela dictado por la Escuela Literaria del Sur y en la primera década del 2000 se unió a Proyecto Expresiones, una asociación de escritores liderada por José Rafael Hernández. Esfuerzos que le permitieron desarrollar su primera publicación, El epitafio y otros relatos. Una colección de cuentos inspirados en la muerte.

Aunque Rubén Traviezo posee muchas habilidades, “mis proyectos más preciados rondan por la escritura”. Por tal motivo quiere ser un transporte para sus lectores, ayudarlos a viajar y ser un puente entre la realidad y la imaginación. Esto sin limitarse a un género específico. “No podría definir un tipo de historias, simplemente deseo caminar por las letras y dejarme sorprender (y sorprenderles)”. Rubén ha escrito cartas, cuentos, anécdotas, diarios y un par de novelas cortas que aún no salen a la luz. Sus títulos de cuentos son: El hippie de Morón, La eterna Micaela, El retrato de Jassiel, La puerta incorrecta. Y las novelas que aún permanecen ocultas son: Bajo el Paraguas, Carpintero de Sueños, Por culpa del Limpiabotas y Bajo la luz de las claraboyas. Lo que sí tiene claro es que su ciudad natal, Yaracuy, continúa siendo su gran fuente de inspiración.

Rubén Traviezo
Rubén es escritor, bailarín y artista.

Rubén Traviezo estuvo inmerso en un proyecto para Pathbook, una plataforma de historias con múltiples finales susceptibles a las decisiones que toma el lector. Durante esta oportunidad presentó “una historia inspirada en el mundo yanomami y logré quedar entre los primeros mil lugares.” Pero un inconveniente relacionado con la economía le impidió ingresar para ser publicado. Fue parte de un proyecto de videojuego, aunque quedó inconcluso y espera que exista la posibilidad de que lo retomen. Los escritores que han inspirado a Rubén son Edgar Allan Poe, García Márquez, Aquiles Nazoa, Rómulo Gallegos, Andrés Eloy Blanco, Gabriel Jimenez Emán, Sol Linarez y José Manuel Briceño Guerrero.

“El arte de alguna manera termina siendo un espejo que muestra algo de nosotros mismos”

Rubén ha tenido que reinventarse muchas veces

Como artista, Rubén Traviezo cree que debe renovarse constantemente, aún más cuando se mantiene en las humanidades con tanta capacidad para desenvolverse en diversas áreas. “Es un maravilloso ascenso hacia el ‘un poquito mejor’. Cultivarse y aderezar su trabajo cada día… esa es la marca y la vía”.

Como artista plástico ha conocido la satisfacción. El hecho de tener la libertad creativa de crear le hace sentirse pleno. También es un escape, lo que le hace hasta transformar su perspectiva de sí mismo y verse como un niño que dibuja, se escucha y se entiende. Sus bocetos, un mural inspirado en Venezuela y enseñar baile son su orgullo. No solamente porque se trate de un logro obtenido, ni el gran reconocimiento que reciba, pero para Rubén Traviezo, el orgullo viene por sentirse satisfecho en realizarlo. “Cualquier cosa por la que luches y alcances, es un logro y hay que festejarlo.” 

Por otra parte, Rubén Traviezo comenzó en la academia Ritmos Danza Estudio Venezuela creyendo que tenía nociones del baile, hace casi 10 años atrás tomó la decisión de aprender “un par de vueltas y te retiras”, pero se volvió su actividad favorita, tanto que actualmente es instructor de bailes latinos y afrocubanos. Asimismo pudo aprender Bachata y Kizomba. Siendo este último baile, junto a la Rueda de casino, sus favoritos para bailar y enseñar. Pero no se detiene ahí, sigue avanzando con intenciones de incursionar en el tango y baile contemporáneo.

“El arte permite al artista expresarse y diversificarse a sí mismo; es un desdoblarnos y poder vernos desde otra perspectiva.”

Entre otros intereses de Rubén Traviezo están los viajes, especialmente a sitios naturales, juegos y pasar el tiempo entre amigos, deportes al aire libre, como caminatas por senderos o cerros y muchas conversaciones. Un día normal para él en casa tiene música y lecturas. Si es de estar con amigos, seguramente será asistir a algún espacio natural. Sus exponentes del arte favoritos “Jesús Soto, sus obras son un deleite cinético. Al Maestro Reverón. También me gusta el surrealismo de Dalí y Miró”. Es amante de la fotografía y super entusiasta del canto, asistió al conservatorio Blanca Estrella de Mescoli, donde alcanzó dos niveles. Esta es una actividad que siempre aplica mientras está pintando. Sus proyectos se siguen formando, aunque sueña con crear un comic, a lo que espera seguir puliendo su talento. Se mantiene creando dibujos y arte por encargos, trabajo que lleva haciendo más de 4 años. 

Rubén Traviezo se despide recomendando el encuentro personal para quienes deseen dedicarse al arte, “cada uno debe viajar por sí mismo, encontrarse más allá de las formalidades.  Se deben romper las fórmulas, los cánones y probar y probar cosas nuevas, mezclarse, abandonar su zona de confort y tirar hacia el frente.” Y tomando en cuenta que la vida es muy breve, pues no esperes ninguna ocasión especial, si tienes un deseo de hacer algo: hazlo.

“Si quieres escribir, coge un lápiz, si quieres bailar, lánzate a la pista y deja que te lleve el ritmo, si lo que deseas es pintar, pues, mezcla colores, arriesga líneas, malgasta hojas, manchate las manos… No hay mejor consejo para ser mejor que trabajar en serlo”

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