Enero 2024
Enero 2024

Juan Ernesto de Mosquera: narrar Venezuela desde la memoria y la ficción

Juan Ernesto de Mosquera es escribir para imaginar otros destinos

Hay escritores que nacen de la disciplina y otros que emergen del asombro. En el caso de Juan Ernesto de Mosquera, la escritura apareció casi por accidente, pero se convirtió en una decisión consciente, al usar la imaginación como herramienta para acercar a los jóvenes a la lectura y demostrar que la literatura sigue siendo un espacio vivo, incluso en tiempos dominados por la tecnología.

Abogado de formación, músico por vocación y escritor por necesidad creativa, Mosquera ha construido universos narrativos complejos donde la historia, la fantasía y la identidad venezolana dialogan desde líneas de tiempo alternativas. Su obra no solo propone mundos distintos, sino que parte de la convicción clara de que Venezuela tiene talento y merece ser contada desde múltiples miradas.

“Descubrí que podía escribir sin parar”

Juan Ernesto de Mosquera se define como un escritor venezolano que siempre soñó con aportar algo a su país. Egresado de la Universidad de Carabobo como abogado y con una formación paralela en la música, jamás imaginó que la escritura se convertiría en su principal medio de expresión.

“Un día descubrí por accidente que podía escribir sin parar”, confiesa. Aquella habilidad, que estuvo a punto de dejar de lado, terminó convirtiéndose en una responsabilidad personal, al usar la imaginación para entretener y motivar a los jóvenes a acercarse a la lectura, un hábito que reconoce ha sido desplazado por los avances tecnológicos.

De Valencia al mundo

Nacido en Valencia, estado Carabobo, Mosquera vivió en Venezuela hasta los veinticinco años. Luego inició un recorrido migratorio que lo llevó primero a Miami, después a Houston y finalmente a Nueva York, ciudad donde reside actualmente.

Cortesía de Juan de Mosquera.

Aunque lejos físicamente, mantiene vínculos constantes con su comunidad a través de las redes sociales. “Mantengo comunicación con personas que me escriben a mi Instagram, aquellos que me preguntan por mis trabajos, y siempre respondo sus dudas”, comenta, reafirmando una relación directa con sus lectores.

Perseverancia como camino

Más que una frase o un mantra, Juan Ernesto se rige por principios claros: disciplina, constancia y avance continuo. “Sigo el camino de la perseverancia”, afirma. Para él, el progreso no está exento de dificultades, pero cada obstáculo forma parte del aprendizaje.

Su recorrido profesional lo resume con optimismo: cada error ha sido una ganancia, cada proyecto una oportunidad nueva. “El conocimiento es oro”, dice, y su búsqueda constante de experiencias y sabiduría define su manera de enfrentar la vida y la creación artística.

Universos paralelos y territorios imaginados

La obra literaria de Juan Ernesto de Mosquera se articula en universos narrativos propios. Uno de los más destacados es el Sacrum Imperium Veneziola, un espacio situado en La Tierra Conocida, donde Venezuela no es una república sino un imperio.

En este universo alterno, la capital es Valencia, una ciudad cubierta de nieve, la moneda es el Venezio y una familia real gobierna en secreto bajo el liderazgo de El Magno. La historia se reescribe, la Guerra de Independencia, las Cruzadas y la Segunda Guerra Mundial ocurren de manera distinta, creando una red de relatos que funcionan como precuelas, continuaciones o historias paralelas dentro de una misma línea narrativa.

A este mundo se suma La Tierra de Fantasía, un universo dedicado a la magia y a los seres con poderes, pensado para lectores que disfrutan de la literatura fantástica sin límites. Todos sus libros, asegura, tienen algo de él mismo y pueden encontrarse en su página web, así como en su cuenta de Instagram, donde comparte contenido relacionado con su obra.

Cortesía de Juan de Mosquera.

Aprender haciendo

Uno de los mayores desafíos de su carrera fue el proceso de publicación. Mosquera tuvo que aprender a maquetar, diseñar portadas y leer durante horas, asumiendo cada dificultad como una oportunidad. Tras su primer libro, incluso estuvo a punto de abandonar la escritura por el nivel de compromiso que exigía, pero decidió continuar.

La lección más valiosa de ese recorrido ha sido la constancia. Mirar atrás y reconocer que nunca se detuvo le confirma que la disciplina y el enfoque han sido claves para sostener su proyecto creativo.

Un viaje que lo cambió todo

En 2019 vivió una experiencia que marcó un antes y un después. Dejó su trabajo y, junto a su hermano menor, recorrió California y Hawái sin rumbo fijo, con poco dinero y sin planes definidos.

“Fue el viaje de mi vida”, recuerda. De esa travesía nació su primera historia, El Escriba del Emperador, escrita en un momento de absoluta libertad creativa. Aquella experiencia le permitió inspirarse y visualizar el camino que vendría después.

Admiración, fe y aprendizaje

Juan Ernesto se define como un “coleccionista de recuerdos y ladrón de experiencias”, como él mismo nos cuenta: “puede no caerme bien una persona, pero siempre voy a ver cuál cualidad de esa persona voy a poder aplicar para mí”. 

Por eso admira a figuras diversas aunque controvertidas, tomando de cada una aquello que puede aplicar a su vida. De Steve Jobs aprendió la disciplina; de Napoleón Bonaparte, la idea de que lo imposible no existe; y de Jesús, el acompañamiento espiritual que considera fundamental en su recorrido al tener su fe bien definida.

Cortesía de Juan de Mosquera.

Esa mezcla de referentes se refleja incluso en sus personajes, algunos moralmente complejos, pero siempre enfocados en el crecimiento personal.

Humor, objetivos y consejos

Recuerda con humor que al principio muchos se reían de sus libros, no por desprecio, sino por la manera distendida con la que él mismo abordaba su proyecto. Con el tiempo, al ver la seriedad de su trabajo, las miradas cambiaron.

Para Mosquera, las claves del crecimiento están en saber a dónde se quiere llegar y disfrutar el proceso. A los jóvenes venezolanos que sueñan en grande les aconseja escribir sus objetivos y actuar con inteligencia para alcanzarlos.

Aunque le resulta imposible elegir un solo plato venezolano favorito, asegura que Valencia y Puerto Ordaz ocupan un lugar permanente en su corazón.

Juan Ernesto de Mosquera escribe para imaginar otros destinos, pero también para recordar que la perseverancia, cuando se acompaña de disciplina y fe, puede convertir una idea accidental en un proyecto de vida.

Contacto

www.juanernestodemosquera.com 

Instagram: @imthescribe

Correo: elademan1953@gmail.com

Facebook: venezolanosilustres

Threads: @vene.ilustres

Instagram: vene.ilustres

LinkedIn: venezolanosilustres

Compartir en:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn

Patrocinado por

También puedes ver

Otros articulos relacionados