Investigar para transformar: la alianza académica de Nohelia Alfonzo y Benny Márquez

En una época marcada por la inmediatez, los cambios tecnológicos y los desafíos sociales que atraviesan las sociedades contemporáneas, hablar de investigación científica suele remitir a laboratorios, estadísticas o publicaciones especializadas. Sin embargo, para la Dra. Nohelia Yaneth Alfonzo Villegas y el Dr. Benny Josmer Márquez Franco, investigar tiene un significado mucho más amplio: implica escuchar, dialogar, construir puentes y contribuir al bienestar colectivo.
Desde la Universidad Bicentenaria de Aragua, estos dos académicos venezolanos han encontrado un punto de convergencia entre sus respectivas áreas de trabajo para desarrollar una propuesta que integra geopolítica, relaciones internacionales, educación, derechos humanos y cultura de paz. Pero más allá de los proyectos, los foros, las publicaciones y los reconocimientos, su historia habla de algo que suele pasar desapercibido en el ámbito académico: la capacidad de unir talentos diversos en torno a un propósito común.
Ambos poseen trayectorias sólidas y perfiles profesionales distintos. Ambos creen profundamente en el poder transformador de la educación. Ambos sostienen que el conocimiento solo cobra sentido cuando mejora la vida de las personas.
Y quizás sea precisamente allí donde reside la esencia de esta alianza.
“Somos dos investigadores apasionados por la transformación social a través del pensamiento crítico. Nos definimos como educadores y facilitadores de procesos humanos; creyentes firmes en que la academia es un motor de transformación”, afirman.
La frase resume una visión compartida que ha permitido construir una comunidad académica que hoy conecta a investigadores, docentes y estudiantes de distintos países alrededor de un mismo objetivo: generar conocimiento con impacto social.
Dos educadores venezolanos unidos por el conocimiento y la transformación social
Aunque sus caminos profesionales tienen matices distintos, ambos encuentran puntos de encuentro en la vocación de servicio y en la educación como proyecto de vida.

La Dra. Nohelia Alfonzo nació en Caracas, pero desde su infancia se estableció en Maracay, ciudad que ha sido escenario de buena parte de su desarrollo personal y profesional. Su historia está marcada por una diversidad de experiencias poco común en el ámbito académico.
Trabajó en una librería durante sus años universitarios, posteriormente participó en labores relacionadas con la redacción legislativa y más adelante desarrolló una extensa carrera dentro de los cuerpos policiales venezolanos, desempeñándose durante quince años en distintas responsabilidades tanto en Caracas como en Maracay.
Paralelamente, fue construyendo una trayectoria académica que la llevaría a convertirse en abogada, investigadora, docente universitaria, editora científica y coordinadora de proyectos de investigación.
Al recordar sus inicios como profesora, comparte una experiencia que conserva un profundo significado personal.
“Cuando estudiaba Derecho en la Universidad Bicentenaria de Aragua le oraba a Dios que quería dar clases en esa universidad y Dios me lo concedió”.
Su recorrido profesional está profundamente vinculado a la fe cristiana, un elemento que aparece continuamente en sus discursos sobre sus motivaciones, desafíos y proyectos de vida.

Por su parte, el Dr. Benny Márquez representa una combinación singular de jurista, internacionalista, investigador, escritor y docente universitario. Nacido y residenciado en Maracay, acumula cerca de veinte años de experiencia en la educación superior, durante los cuales ha desarrollado una carrera que integra el derecho, las ciencias políticas, las relaciones internacionales, la educación y la investigación científica.
Su formación académica multidisciplinaria se complementa con una intensa actividad literaria que incluye poesía, cuentos, novelas y participación en espacios culturales internacionales.
Pero más allá de los títulos obtenidos y los reconocimientos recibidos, existe una convicción que atraviesa toda su visión profesional.
“El conocimiento es necesario para diagnosticar y corregir las causalidades de los problemas que afectan a un colectivo”.
Desde esa perspectiva, la educación deja de ser únicamente un proceso de transmisión de contenidos para convertirse en una herramienta de transformación social.
Ambos coinciden en que el verdadero éxito de un docente no se mide únicamente por sus publicaciones o credenciales, sino por su capacidad de influir positivamente en otras personas.
“Nos motiva ver a nuestros estudiantes convertirse en ciudadanos críticos que no solo buscan el éxito profesional, sino que se sienten responsables del bienestar colectivo”, explican.
Desde Venezuela, una apuesta por la paz, la investigación y el diálogo
La historia profesional de Nohelia Alfonzo y Benny Márquez adquiere una dimensión particularmente interesante cuando sus proyectos comienzan a encontrarse en la Universidad Bicentenaria de Aragua.
En 2018, el Dr. Márquez funda la Línea de Investigación Institucional Geopolítica y Estudios Internacionales (LIGEIN), una iniciativa concebida para fortalecer la internacionalización de la cultura investigativa universitaria.
Su propósito era ambicioso: abrir espacios de reflexión que permitieran comprender los fenómenos globales desde múltiples perspectivas y generar vínculos académicos más allá de las fronteras venezolanas.
Con el paso de los años, la propuesta comenzó a crecer.
Publicaciones científicas, conferencias internacionales, alianzas estratégicas y actividades de divulgación fueron consolidando un proyecto que hoy cuenta con una importante presencia dentro y fuera de Venezuela.
“LIGEIN es una forma de acercar el conocimiento al mundo y hacer del mundo una forma de conocimiento posible”, resume Márquez.
En 2023, la Dra. Nohelia Alfonzo asume la coordinación de la Línea de Investigación Cultura de Paz, un espacio orientado a promover la tolerancia, el diálogo, la negociación y la convivencia pacífica desde una perspectiva académica y social.
La conexión entre ambas líneas surgió de manera natural.
Por un lado, la geopolítica analiza las dinámicas de poder, los conflictos y las relaciones entre actores nacionales e internacionales. Por otro lado, la cultura de paz busca comprender y promover mecanismos de convivencia que permitan resolver diferencias sin recurrir a la violencia.
La combinación de ambos enfoques abrió nuevas posibilidades.
“La Línea Cultura de Paz nace como una respuesta ética a las amenazas que enfrenta nuestra convivencia humana”, explica Alfonzo.
Y agrega una reflexión que resume buena parte de su trabajo:
“La paz es una práctica creativa. No es un estado estático ni una meta final, sino un proceso dinámico que requiere la participación activa de todos”.
La colaboración entre ambas líneas permitió desarrollar actividades conjuntas con especialistas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos y Venezuela, dando lugar a una comunidad internacional que continúa creciendo.
Actualmente, cientos de académicos participan con regularidad en las actividades promovidas por estos espacios de investigación.
Construir puentes en tiempos de incertidumbre
Detrás de cada logro también hay una historia de desafíos.

La coordinación de actividades internacionales, las diferencias culturales, las limitaciones tecnológicas, las agendas complejas de los participantes y las dificultades propias de los procesos colaborativos forman parte de la realidad cotidiana de cualquier iniciativa académica de alcance global.
Nohelia Alfonzo reconoce que uno de los mayores retos ha sido enfrentar la indiferencia y mantener la motivación colectiva en contextos complejos.
“El mayor desafío ha sido romper con la inercia de la indiferencia”.
Sin embargo, con cada obstáculo, ambos investigadores han encontrado oportunidades para innovar.
Lo que comenzó como un grupo de WhatsApp terminó por expandirse a múltiples plataformas digitales.
Canales de YouTube, blogs, grupos de Telegram, espacios en redes sociales, publicaciones académicas, podcasts y actividades virtuales forman parte de un ecosistema que les ha permitido ampliar significativamente el alcance de sus iniciativas.
La Dra. Alfonzo encuentra en el trabajo colaborativo una de las claves para superar las dificultades.
Citando un pasaje bíblico que considera especialmente significativo, señala:
“Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero”.
La frase adquiere un significado especial en una entrevista conjunta, donde la cooperación es uno de los principales motores del crecimiento alcanzado.
Para Márquez, el aprendizaje más importante ha estado relacionado con la capacidad de construir redes internacionales de colaboración.
“El proceso de internacionalización exige hacer diplomacia, socialización y una sinergia que permite conjuntar talentos académicos de diversas regiones”.
La experiencia les ha demostrado que las fronteras geográficas son cada vez menos relevantes cuando existe una voluntad genuina de compartir conocimiento.
Una visión de futuro construida desde Venezuela
A pesar de mantener vínculos permanentes con investigadores y universidades de distintos países, ambos insisten en que sus raíces permanecen profundamente vinculadas a Venezuela.
Creen que el país posee el talento humano necesario para producir ciencia, investigación y pensamiento de alto nivel.
Desde Maracay continúan desarrollando proyectos que impactan comunidades locales mientras dialogan con escenarios internacionales.
En el caso del Dr. Márquez, existe además una convicción particularmente emotiva al hablar de sus motivaciones personales.
“Creer que mi país, Venezuela, puede algún día convertirse en una civilización de primer orden me hace apostar desde el idealismo en la construcción de un mejor futuro”.
Para la Dra. Alfonzo, la inspiración proviene de la fe, de la familia y de la posibilidad de generar espacios que promuevan la armonía social.
“Cada hallazgo y proceso investigativo nos conduce, irremediablemente, a la búsqueda activa de la paz como eje transversal de nuestra existencia”.
Esa visión compartida ha permitido que sus proyectos trasciendan los límites tradicionales de la academia.
No se trata únicamente de producir artículos científicos o desarrollar actividades formativas. Se trata de crear espacios donde las personas puedan encontrarse, intercambiar ideas y construir soluciones colectivas.

El legado que desean dejar
Cuando se les pregunta qué consideran más importante dentro de su trayectoria, ninguno menciona premios, títulos o reconocimientos.
Hablan de personas, de estudiantes, de comunidades y de la posibilidad de inspirar a otros.
“La persistencia, la capacidad de trabajar en red y la humildad para reconocer que siempre estamos aprendiendo”, señala la Dra. Alfonzo al explicar las claves de su crecimiento.
Mientras tanto, el Dr. Márquez destaca la importancia de la empatía, la sociabilidad y la construcción de relaciones humanas duraderas.
Ambos coinciden en que el conocimiento debe estar al servicio de la sociedad.
Por ello, al dirigirse a los jóvenes venezolanos, sus mensajes giran en torno a la formación integral, los valores y la preparación constante.
Invitan a estudiar, a pensar críticamente, a cultivar principios sólidos y a comprender que los sueños requieren disciplina y compromiso.
Más allá de las investigaciones, las publicaciones y los eventos académicos, ese parece ser el legado que desean construir.
Uno donde la educación sirva para formar ciudadanos capaces de transformar su realidad. Donde la cooperación prevalezca sobre la división, y el conocimiento contribuya a generar bienestar colectivo.
La historia de Nohelia Alfonzo y Benny Márquez demuestra que la investigación también puede tener un rostro humano. Que detrás de cada proyecto hay personas movidas por convicciones profundas. Y que, desde Venezuela, todavía es posible construir puentes que conecten ideas, culturas y voluntades.
Porque para ellos, investigar nunca ha sido únicamente una tarea académica.
Ha sido, sobre todo, una forma de servir.
Para conocer más sobre el trabajo académico y los proyectos desarrollados por la Dra. Nohelia Alfonzo y el Dr. Benny Márquez, pueden seguir sus plataformas digitales y redes profesionales. La Dra. Alfonzo comparte contenido a través de su sitio web profesional, LinkedIn, Instagram, Facebook, TikTok, Threads, X y YouTube, mientras que el Dr. Márquez mantiene una activa presencia en su blog académico, LinkedIn, Instagram, Facebook, TikTok, Threads y YouTube.
Asimismo, quienes deseen acercarse a las actividades de las Líneas de Investigación Cultura de Paz y Geopolítica y Estudios Internacionales pueden hacerlo a través de su blog institucional, canal de YouTube, Facebook, Telegram, WhatsApp, correo electrónico y repositorio académico en Zenodo, espacios desde los cuales promueven el intercambio de conocimientos, la cooperación académica internacional y la construcción colectiva de una cultura de paz.
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