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Ninoska del Valle, ejemplo de fe

Ninoska del Valle

Los venezolanos nos caracterizamos por ser personas de “Fe”, llenos de optimismo y positivismo. Una de estas personas es Ninoska del Valle, quien se ha dedicado a honrar la imagen de la advocación de la Virgen del Valle, a través del arte.

Un trabajo hermoso, que lleva a su vez un mensaje de esperanza, que no podíamos dejar pasar, por lo que en esta edición les traemos los detalles de la entrevista que nos concedió.

Antes de comenzar con lo que ha sido la labor de esta criolla, es importante destacar que Ninoska se autodefine como “una persona alegre y bondadosa, con un corazón sensible y lleno de fe, apasionada y dedicada con las cosas que me gustan”.

Vive en la Isla de Margarita desde hace 19 años, pero en su sangre lleva la esencia de la ciudad de Cumaná, estado Sucre; su lugar de origen.

Podemos decir que la Fe, es lo que la hace seguir soñando. “Me hace seguir soñando la fe, sigo trabajando con entrega por el propósito de llevar un mensaje de esperanza a personas que más lo necesitan”. Siendo además, “Del dolor al color” la frase que la define. 

Ninoska del Valle

Conozcamos la trayectoria de Ninoska del Valle

Después de un breve recorrido por quién es Ninoska del Valle, es momento de describir su trayectoria, la cual según ella afirma ha evolucionado con el pasar de los años. Hecho que se debe a su dedicación, constancia, amor, devoción y gratitud a la Virgen del Valle.

“Todo eso me ha llevado a crecer, mejorando mis técnicas para un mejor resultado en mi trabajo. Llevándome a ganar premios, trabajos de gran envergadura como patrimonios históricos, restauraciones de la Basílica Menor de la Virgen del Valle y sus tronos, festivos y de procesión”, destacó la artista.  

A lo que agrega, que su pasión por el arte religioso nació por la búsqueda de paz interior, pues Ninoska sufrió durante muchos años de depresión. Razón por la que le pidió a la Virgen del Valle que la sanara.

“Pintar a la Virgen del Valle por primera vez llenó mi corazón de paz y sanó las heridas que tenía en mi alma. Pintar durante estos 8 años la imagen de la Virgen del Valle me ha ayudado a descubrir el milagro que hizo en mí a través de su amor como una madre que quiere lo mejor para sus hijos”, aseveró nuestra entrevistada.

Ninoska del Valle

La muerte de la mamá de Ninoska, un antes y un después

Sin duda, la conversión de Ninoska se dio gracias al amor por su mamá, por sus afectos, pues estando en Estados Unidos a sus 23 años, con todas las comodidades, decidió regresar.

“El afecto que no se sustituye por un carro o una casa, el pedir la bendición y que a uno le digan “Dios te bendiga”, el cariño cuando te cocinan lo que más te gusta, el reunirnos y estar todos en familia riendo, era lo que me hacía falta”, afirmó la cumanesa.

Además de ello, su intuición tampoco le falló. Tras pasar varios días sin poder hablar con su mamá y pedirle a su abuela materna, que le diera información sobre su paradero, le dieron la noticia que su mamá tenía cáncer.

“Tu mamá no está bien, ya ha recibido 25 radiaciones por el cáncer y sus órganos ya no responden igual que antes”, fueron las palabras que recibió Ninoska por parte su abuelita.

Es entonces, cuando la devota de la Virgen del Valle decide regresar a tierras venezolanas, no sin antes conseguir que llevaran a su mamá a Caracas para que la viera un especialista y asegurara o no ese diagnóstico.

El 8 de diciembre del año 1993 llegué a Caracas con mis maletas, dejando atrás muchas cosas materiales que había logrado, sin embargo; nada me detuvo para estar con los míos y apoyarlos en la situación que estaban viviendo, sentía que era mi responsabilidad”, nos comenta Ninoska.

“Soy la segunda de cinco hermanas, por razones del destino debía asumir todo lo que venía, por el amor que le sentía a mi madre y el saber lo que mi abuelita estaba pasando con mi mamá, fue lo que definitivamente me hizo volver a casa”, recordó la venezolana.

Asimismo, Ninoska al llegar a Caracas no encontró muy bien a su mamá, y el diagnóstico que recibió por parte del médico especialista tampoco era alentador, tras una mala praxis que tuvo su progenitora que comprometió aún más su salud.

“En ese momento sentí que me iba a desmayar de nuevo, empecé a llorar, sentía como mi mundo se iba derrumbando por completo, no podía parar de llorar, no lo podía procesar, eran muchas cosas juntas, estaba condenada a sufrir y no podía aceptar esta terrible noticia”, indicó también la devota de la Virgen del Valle.

Pero, a pesar que Ninoska hizo lo que estuvo en sus manos para que su mamá superara el cáncer, tristemente falleció el 07 de febrero de 1994, justo el día del cumpleaños de la hermana mayor de la entrevistada.

Infinidades de recuerdos llegan a mi memoria en estos momentos, así cuando tenía siete años que íbamos a la gruta de la Virgen del Valle en Cumaná, agarradas de la mano, era la primera vez que yo la veía y eso quedó grabado en mi corazón. Mi madre era muy devota a la virgen del Valle, ella nos contaba que cada vez que estaba en labor de parto ella le pedía a la virgen, que naciéramos sanas y en gratitud, les puso a sus hijas “Del Valle” como segundo nombre”, indicó la criolla.

También expresó que después de la pérdida de su mamá, vivió con el corazón envenenado de dudas, de rabia, de no creer más en Dios, de pedirle respuestas, vivió llena de rencor.

No entendía como una mujer tan buena, tan joven, con tantas ganas de vivir que había dado toda su vida por sus hijas y sus padres, se había muerto.. 

“No aceptaba, cómo nos quedamos nosotras solas sin ella, no quería seguir viviendo, sentía que no podía seguir adelante sin ella, no entendía cómo la gente reía, como la vida podía continuar, todo esto que sentía me llevó a la depresión”, aseguró la cumanesa.

Razón por la cual decidió ir al psicólogo quien la remitió a su vez al psiquiatra, donde inició su tratamiento y vivía medicada para la depresión.

“La Ninoska alegre de antes ya no existía, era insegura, infeliz y triste, no celebraba mi cumpleaños porque yo no entendía como el día de mi cumpleaños, ese día enterré a mi mamá y fue así que cada vez que me pasaba algún problema yo me derrumbaba, entonces lo más fácil para mí era desplomarme y hundirme en la depresión”, confesó la criolla.

De hecho, atentó contra su vida tomando más de una pastilla para dormir, lo que la condujo al hospital. Pero eso no quedó ahí pues vivió muchos episodios depresivos en lo sucesivo.

No obstante, el amor y la relación con su abuela materna era lo que la mantenía de pié y el apoyo que necesitaba para sobrellevar sus montañas rusas emocionales.

Luego, en el 2001 conoció a su esposo, Jesús Hernández con el que comparte su vida y la ha acompañado en sus momentos más difíciles como el fallecimiento de su abuela materna, Luisa Elena (16 de febrero de 2015), además de su depresión. 

Pintar a la Virgen del Valle le devolvió “la calma” a Ninoska

Tras la muerte de la señora Luisa “Jesús asumió el rol completo, se ocupaba de los niños, de alimentarlos, de ayudarlos con las tareas, de llevarlos al colegio, yo en mi estado no podía cumplir mi rol y él asume todo el compromiso del hogar.” 

Continúa este relato con “una mañana, mi hermana mayor Katy me llamó por teléfono desde Cumaná para decirme que tomara el control de mi vida, que ya mi esposo no soportaba la situación, de verme tirada en una cama sin ánimos de nada”, expresó Ninoska. 

Por lo que la hermana de nuestra entrevistada le sugirió pintar, pues alegó que estaba comprobado científicamente que pintar ayudaba a las personas que sufrían de depresión.

Ninoska del Valle

“Yo la escuché, y llorando le dije, “si hermana lo voy a hacer” al finalizar la llamada, me levanté de la cama y busqué a mi esposo que estaba en el patio y le conté lo que mi hermana me había aconsejado”.

En ese momento, la pintura se convirtió en el escape perfecto para la devota de la Virgen del Valle, figura religiosa que comenzó a dibujar desde ese instante hasta la fecha.

“Comencé a pintar con colores vivos esa virgencita y poco a poco iba viendo como mis lágrimas iban cesando, mi llanto paró y comencé a sonreír de ver lo bonito que estaba quedando.”

Esta parte la finaliza con: “Esa misma noche después de pasar meses con insomnio dormí toda la noche, cuando desperté y puse mis pies sobre el suelo, sentí mucha energía, quería levantarme para seguir pintando otra Virgencita del Valle, y así lo hice, puse música de la Virgen del Valle y empecé a pintar con una alegría nueva en mí”, aseguró Ninoska.

A lo que también agregó: “Nunca en mi vida había experimentado pintar, fue descubrir ese don que Dios puso en mí, nunca estudié arte, pero desde ese día no he parado, encontré una pasión por pintar a la Virgen del Valle, que me mantiene motivada, me siento feliz, segura de mi misma, alimentando mi confianza, mi autoestima y lo más importante mostrándole al mundo la fe a través del arte de la Virgen del Valle. En mi hubo una conversión”. 

Su experiencia participando en las fiestas de la Virgen del Valle

Como lo dijimos en el apartado anterior, la pintura representó para nuestra entrevistada una verdadera sanación, por lo que decidió participar en las fiestas de la Virgen del Valle.

Ninoska del Valle

Con respecto a su experiencia, la cumanesa destacó; “La experiencia ha sido mágica porque nunca imaginé que desde ese día que la pinte por primera vez llegaría a recibir el honor y la bendición de trabajar directamente para la Virgen del Valle, en este caso, el las festividades de este año 2023 restaurando su trono festivo que usaría para la tradicional bajada de la sagrada imágen para esperar el cumpleaños de la Virgen, y permanecer en él 3 meses”. 

Aunado a ello, también trabajó en su trono, restauró la mesa donde visten a la Virgen del Valle, así como el Espíritu Santo de la Basílica; a lo que se le sumó a su vez, el hojillado en las columnas y molduras en la parte interna de iglesia (altar) para así dar más realce al trono de la Virgen.

En cuanto a los desafíos que ha tenido que enfrentar, Ninoska indicó que sin duda fue la partida física de su mamá, al que se le suman las pérdidas de su abuela materna y el de su hermana.

“Además del abandono de mi padre en mi niñez que con tan solo 5 años de edad se fué y más nunca quiso saber de nosotras”, enfatizó.

Más de la vida de Ninoska del Valle

Indiscutiblemente, nuestra entrevistada ha pasado por pruebas difíciles que la han fortalecido tanto física y emocional como espiritualmente; por lo que reiteró que la experiencia que ha marcado su vida fue recibir el primer premio como artista plástico en la Basílica frente a la Virgen del Valle.

Agregó que su modelo a seguir no es más que “nuestra amada Virgen del Valle”.

Ninoska del Valle

Recalcó que entre las anécdotas más significativas que ha tenido es que las personas con procesos depresivos, le piden una de sus vírgenes para superarlos. 

Por lo que, Ninoska entrega un mensaje de fe a quienes la contactan para tal fin. “Obteniendo como respuesta que ellos al escuchar mis palabras se llenan de paz”, expresó. 

También nos comentó que las claves de su éxito han sido la pasión, el amor, la fe y gratitud a la Virgencita del Valle. 

Y no podíamos culminar esta entrevista sin preguntarle, cuál es su plato venezolano favorito y ese lugar de nuestro país que lleva en su corazón; a lo que respondió: “Mi plato venezolano favorito, es la empanada de pabellón criollo con malta jajaja. Y ese lugar que llevo de Venezuela en mi corazón es la Basílica Menor de la Virgen del Valle porque es el lugar de encuentro y conexión con mi madre celestial, la Virgen del Valle”.

Finaliza esta interesante conversación, dándole un consejo a los jóvenes venezolanos, el cual fue: “Mi consejo para los jóvenes venezolanos y de todo el mundo, es que las adversidades nos fortalecen y nos hacen ser mejores personas, que el amor es la fuerza que mueve nuestro espíritu, y que debemos entregar lo mejor de nosotros todos los días”. 

Definitivamente, un testimonio de fe, de esperanza es lo que nos deja Ninoska del Valle tras experimentar la depresión en carne propia y cómo su fuerza interna y su fe la ayudó a superarla de la mano de la Virgen del Valle. 

Sin duda, una historia que no queda allí y que merece seguirla de cerca a través su Instagram @ninoskdelvalle

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