Woolis | Crea piezas de lana merideña y contribuye con la preservación ambiental

Woolis

La preservación del ambiente nunca pasará de moda, pues formamos parte de él y es nuestro deber contribuir para conservar cada espacio que nos rodea. Por esa razón, traemos para esta edición de Venezolanos Ilustres una pareja de esposos que unió su creatividad para desarrollar Woolis, piezas de lana elaboradas a mano en el estado Mérida donde residen, y así aportar su granito de arena para cuidar y proteger los elementos naturales.

Woolis, fue creado por Leroy Rojas y María Teresa Gutiérrez, quienes se definen de la siguiente manera: “Somos una pareja de esposos que decidieron darle rienda a su creatividad a través de un emprendimiento que les permitiera mantener su pasión por la naturaleza y el hacer piezas a mano, para que con esta actividad se fomentara la conservación del ambiente y el rescate del oficio de la producción de lana de oveja en el estado Mérida”, expresaron nuestros entrevistados.

Asimismo, destacaron que entre las cosas que los mantienen soñando y trabajando está el impacto que han generado en su comunidad con cada una de sus creaciones, además del hecho de aprender cada día de este oficio y por supuesto, su contribución para rescatar esta práctica que utiliza la lana de oveja.

“El impacto positivo en nuestro entorno, el aprendizaje contínuo y el hecho de saber que formamos parte activa del rescate del oficio de la lana de oveja, considerado patrimonio cultural del estado Mérida, además de las vivencias que hemos compartido con mujeres productoras de distintas comunidades del páramo merideño, que por generaciones han mantenido esta actividad ancestral. También nos motiva saber que podemos contribuir con proyectos y fundaciones que se encargan de la protección y conservación de especies de fauna silvestre en nuestro país”, fueron las palabras de Leroy Rojas.

¿Cómo nace Woolis lana?

Este creativo emprendimiento que se realiza en pro del rescate de las tradiciones merideñas en cuanto al trabajo de lana se refiere, nació con la finalidad de impactar de manera positiva en el mercado a la vez de generar ingresos económicos.

“Woolis nace de la necesidad de adquirir hábitos ecoamigables en nuestras vidas, ya que estábamos buscando desarrollar una actividad comercial que impactara positivamente nuestro entorno, en lo ambiental, social y económico, además que como emprendimiento familiar, queremos construir una marca que ofrezca alternativas eficientes que contribuyan al desarrollo de toda actividad relacionada con el oficio de la producción de lana de oveja, porque al pasar del tiempo, se hace mayor el riesgo que esta actividad ancestral se pierda”, destacó Rojas, que como bien dice él es una iniciativa que también busca mantener nuestra idiosincrasia, en especial la cultura merideña.

Woolis

Woolis lana básicamente se trata de elaborar productos a base de la lana de oveja, enfocados principalmente en la creación de piezas para inmortalizar recuerdos, objetos o mascotas, las cuales a su vez, son fáciles de trasladar y pueden ser un punto de referencia para las generaciones futuras, en especial si se trata de la réplica de un animal en peligro de extinción.

Al respecto, nuestros entrevistados aseguraron: “Elaboramos productos ecoamigables a mano con materia prima biodegradable (lana de oveja), también hacemos réplicas de mascotas, una fiel reproducción de ese animal de compañía que su dueño ha perdido por su fallecimiento o el no poder llevarlo consigo ante un viaje o simplemente para tener un recuerdo materializado, además replicamos animales en peligro de extinción, para que sean conocidos por las generaciones futuras. También elaboramos productos para el bienestar personal, que impactan positivamente al ambiente, como nuestras dryer balls y los difusores pasivos, que ayudan a disminuir el consumo de energía eléctrica y el uso de suavizantes artificiales y químicos que contaminan el agua”.

Definitivamente un proyecto que beneficia al medio ambiente por cualquier lado que se le mire, por lo que lo aplaudimos y le auguramos mucho éxito. Sin embargo, aún hay mucho más que conocer de Woolis y de sus creadores, así que los invitamos a seguir leyendo.

En Woolis no solo trabajan sus fundadores, sino que además los acompañan mujeres productoras de algunas comunidades del páramo merideño, de quienes han aprendido muchísimo sobre este oficio desde esquilar la oveja hasta hacer todo el proceso de mercadeo.

“María Teresa Gutiérrez, la artista, que elabora a mano cada una de las piezas, las mujeres productoras de algunas comunidades del páramo merideño, de las que hemos aprendido desde esquilar la oveja (cortar su lana) sin máquinas ruidosas que las puedan maltratar o estresar, hasta lavar y teñir la materia prima, con elementos naturales que no contaminan el ambiente. Leroy Rojas, encargado del mercadeo de la marca, la fotografía de cada una de las piezas y todo lo que Woolis transmite en sus redes sociales”, son quienes hacen posible materializar cada pieza según nos aseguró Leroy.

¿Por qué utilizar lana de oveja en vez de otro material?

Sin duda, ésta era una de las preguntas que rondaba en nuestra cabeza y no podíamos perder la oportunidad de hacérsela a Leroy. A lo que él respondió: “Nos motivó el hecho de saber que con nuestra actividad comercial podíamos contribuir con el rescate del oficio de la producción de lana de oveja en nuestro estado, oficio que es considerado patrimonio cultural de nuestro estado Mérida. Además la lana de oveja es un material muy versátil y resistente, que permite la creación de piezas con diferentes funciones, también es importante mencionar que este material absorbe colores que se obtienen con elementos naturales, con mayor facilidad porque es una fibra de origen animal. Todos los colores de nuestra lana son obtenidos con flores, frutos y semillas, que bajo un proceso al que llamamos Ecoprint, da como resultado tonos vibrantes y llamativos”, nos dijo uno de los creadores de Woolis. Técnicas 100% artesanales hechas por venezolanos.

Woolis

Además de esas técnicas como el “Ecoprint”, también existen otros elementos que diferencian a Woolis de otros emprendimientos de este estilo, entre los que destacan: el conocimiento dedicado de cada proceso que se lleva a cabo para obtener el producto final, información que viene de décadas de maestría ancestral.

“Que todas nuestras piezas son elaboradas a mano, con materia prima local, que se obtiene con mano de obra especializada a través de décadas de maestría ancestral, esto lo hace un producto de origen que se obtiene gracias a métodos y prácticas artesanales. También la contribución a la conservación de especies de fauna venezolana, a través de nuestras piezas, para que las generaciones futuras conozcan y puedan saber cómo protegerlas”, expresó Rojas lo que definitivamente los hace únicos -por qué no- en la materia.

Un proyecto increíble, pero al que le damos una breve pausa para comentarles que uno de sus fundadores Leroy Rojas es además diseñador y por supuesto, le pedimos que nos comentara cómo fue su trayectoria en esta área y qué lo llevó a ser parte de Woolis. Esto fue lo que nos dijo:

“Desde que empecé a ejercer mi carrera profesional sentí la necesidad de formar parte de proyectos que impactaran de forma positiva resolviendo problemas visuales, en mi portafolio incluyo piezas gráficas hechas con mucha dedicación, en donde identifico la necesidad del cliente y la materializo de forma funcional. Tengo 15 años de carrera y con mis conocimientos y habilidades he dado a conocer a Woolis en redes sociales, además de encargarme de la imagen corporativa que transmite la marca, sus valores y todo el alcance que desea obtener a través de su propósito”, una labor determinante en cualquier empresa o emprendimiento y vaya que está dando buenos resultados.

Retomando el proyecto en sí indagamos a su vez, sobre esa anécdota inolvidable que indiscutiblemente forma parte de la esencia de este emprendimiento, a esto Leroy expresó que lo más “impactante” fue esquilar una oveja, pues nunca lo habían hecho y les resultaba un tanto complicado porque las ovejas son desconfiadas por naturaleza. Dejemos que sea él mismo quien nos revele cómo estuvo ese suceso.

“La primera vez que esquilamos una oveja, no sabíamos cómo iba a reaccionar porque son criaturas bellas pero muy desconfiadas, sin embargo supimos ganar su afecto y pudimos esquilarla a mano, sin máquinas ruidosas, como lo hacemos en Woolis. Todavía tenemos lana de esa oveja, que atesoramos como parte de ese recuerdo, la tenemos blanca sin color y también teñida, porque casualmente fue el primer vellón (pieza de lana con características de esquilado y composición especiales) que lavamos en pleno páramo, con temperaturas muy bajas, aún así fue una bonita experiencia que nos motivó demasiado, ya tenemos casi cuatro años en los que el aprendizaje ha sido gigantesco”, agregó Rojas.

Siguiendo la tónica de anécdotas y experiencias con Woolis, uno de nuestros entrevistados hizo referencia a los pedidos más extraños que les ha tocado hacer, que van desde aguacates hasta réplicas de fauna silvestre. 

“Desde un aguacate cuya semilla era en forma de gato (avocado) para una cliente muy especial, hasta réplicas de animales de compañía que han fallecido y lo que nos ha impactado es la reacción de sus dueños al ver lo que hemos elaborado especialmente para ellos. También nos gusta elaborar réplicas de fauna silvestre, porque aprendemos sus características físicas y de comportamiento, que son indicadas por especialistas que han dedicado su vida a la conservación de estas especies”, aseguró Leroy.

Woolis

 Desafíos y nuevos proyectos para Woolis

Como toda empresa que aún está en proceso de crecimiento y de afianzarse en el mercado, le ha tocado atravesar situaciones un poco complicadas, que una vez superadas los han fortalecido y llenado de aprendizaje. A continuación les dejamos las palabras de cómo ha sido esta aventura:

“El hecho de querer aprender todo lo relacionado con el oficio de la producción de lana de oveja, que ha sido practicado por mujeres andinas, a las que no fue fácil abordar, debido a que para ellas no era normal que una pareja joven quisiera involucrarse con esta actividad que requiere de un esfuerzo físico extremo, ya que incluye esquilar ovejas a mano, limpiar su lana y lavarla, además de teñirla. Todo esto en medio de una situación difícil en nuestro estado, donde ha sido de gran dificultad, conseguir combustible para trasladarse a esos lugares remotos donde esta práctica es común. Sin embargo, todo esto ha sido una experiencia genial. También ha sido un reto educar a nuestros clientes el hecho que nuestro producto es una pieza elaborada 100% a mano, que cada pieza es única, hecha sin moldes ni patrones, por esta razón no puede pretender tener una cantidad de piezas exactas como si fueran sacadas de una máquina que las reproduce en serie”, explicó nuestro creativo entrevistado.

Sin embargo, eso no ha impedido que continúen echándole ganas a este hermoso emprendimiento para el cual tienen muchos planes a futuro, pues además de querer posicionarse en el mercado y ser referencia, también quieren ampliar su producción. “Woolis” pretende posicionarse en el mercado nacional siendo un referente en la elaboración de réplicas de fauna doméstica y silvestre. También la marca se está proyectando en el rubro de los productos ecoamigables de bienestar personal y del hogar. También queremos ampliar nuestra producción de lana incluyendo a más personas que han visto en esta actividad una alternativa que puede mejorar su calidad de vida”, destacó el joven merideño.

Para finalizar con esta interesante entrevista, donde pudimos apreciar todo lo que conlleva emprender este tipo de iniciativas, acá le dejamos el mensaje de Leroy Rojas a todos esos jóvenes que desean materializar su propio negocio.

“La aventura de emprender no es un camino fácil pero deja enseñanzas maravillosas. Si desarrollan sus habilidades en una actividad que de verdad quieran practicar con pasión, todo el esfuerzo valdrá la pena. Es importante capacitarse en temas relacionados a su actividad y al tema del emprendimiento como tal. Lo más importante es ser constante, a pesar de todos los contratiempos que se puedan presentar”, concluyó Leroy, quien invitó a visitar el perfil de Woolis en Facebook e Instagram como @woolislana para que puedan apreciar sus creaciones hechas en las altas montañas merideñas.

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