Aimara Quintero es apasionada del chocolate y transformadora del cacao

“Venezuela es bendecida con su cacao, y esta fruta nos da un abanico de opciones para su aprovechamiento”

Aimara Quintero es la creadora de Cacao Ifigenia, utiliza el cacao de su tierra natal,  Yaracuy. Esta fue su salvación. Agobiada por la situación económica, desesperanza y hasta enferma, observó lo que tenía en sus manos para hacer algo más, pidiendo a Dios que iluminara su camino, surgió la respuesta: procesamiento de cacao como actividad de aficionados que hacía junto a sus padres. Desde ese día comenzó ofreciéndolo a un compañero de trabajo cuya esposa es repostera, así fue el inicio de una red de contactos que comenzó a solicitar con más frecuencia esta fruta que mantiene encantada a Aimara.

Aimara Quintero asegura que el cacao tiene muchos beneficios y que todo, desde la fruta hasta el árbol, tiene provecho. No solo para el chocolate, también su mucílago, la cascarilla y su concha son útiles, tomando en cuenta el aporte para la salud. “Tenemos que innovar, aprender y enseñar a nuestros coterráneos a amar y apreciar los productos de cacao venezolano y sus derivados”.

Aimara Quintero
Aimara Quintero, chocolatera y conocedora del cacao venezolano

Considera que el cacao venezolano perdió el reconocimiento, por lo que merece ser revalorizado. El cacao es renacimiento, transformación, felicidad, pasión y nuevos horizontes, afirma Aimara. Es amor por la naturaleza, dado que es un cultivo noble que se vuelve ideal para mantener los bordes de los ríos y reforestar.

Aimara Quintero
Aimara Quintero está dedicada a Cacao Ifigenia

Aimara Quintero: “El cacao significa futuro para mi país.”

Quintero está segura de que el cacao puede generar ingresos importantes, afectando positivamente a tantos productores y mejorando de muchas formas la economía. Sin embargo, emprender es un camino complicado, pero del cual no se arrepiente y está muy contenta con lo aprendido. Afirma que sacar adelante un negocio y lograr las ventas son recorridos que hacen bien a la persona, enseña a ser mejor ciudadano, a tomar conciencia del país que tienen, de lo abundante que es en regalos y talentos. Para ella emprender consistió en muchas noches en vela, ensayos y errores. Cantidad inconmensurable de planes que a veces no se dieron, pero no lo  cambiaría por nada, al contrario, se siente profundamente agradecida. Esto la llevó a conocer personas que le regalaron su confianza y apoyo. Muchos de estos son ahora amigos y juntos crearon una red de solidaridad, “que nos sostiene muchas veces cuando estamos por caer.” Por lo tanto, cree firmemente que el futuro de Venezuela está en manos de los emprendedores.

Cuando se trata de los retos que superó, Aimara Quintero automáticamente piensa en las veces que ella misma se limitó, lo que es una batalla difícil. Tenía la costumbre de tratarse como una pésima vendedora, pero el día llegó y tuvo que enfrentarlo, demostrando todo lo contrarío, que es capaz. Sin engañar a nadie, fue una lucha ofrecer a extraños su nuevo producto. Luego de aceptar que ya no era asalariada, su vida dependía de ella para generar ingresos. Todo su proceso lo definió como un deslastrarse de los miedos, confiar, fluir y agradecer. Así como aprender no solo del cacao y sus derivados, también de administración, manejo de redes, modelos de negocios, entre muchas otras cosas. “Con perseverancia todo se aprende y cuando comprendes su importancia te esmeras en hacer lo mejor posible.”

Con cacao de Yaracuy Aimara prepara los productos para Cacao Ifigenia

Aimara Quintero es chocolatera desde el 2019

En septiembre del 2019, de forma autodidacta, Aimara Quintero comenzó su aprendizaje por el cacao venezolano. Posterior a ello, fue a Caracas a formarse con la fundación Cacao Macuare, donde fue seleccionada para participar en el programa de formación de emprendedores de Fundación Empresas Polar. Durante el 2020 y la pandemia, continuó aprendiendo en línea, incorporando talleres de crecimiento personal y adquiriendo conocimientos de otras academias como Alex Chocolatier. Su presente está lleno de emprendimiento, aprendiendo, inventando y persistiendo.

Además de todo esto, Aimara es ingeniera civil, graduada en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado. Nació en San Felipe, estado Yaracuy y actualmente vive en Cocorote. Es una amante de la vida, agradecida de sus milagros, madre de 2 maravillosos hijos. Se define como “reinvención y cambio.” De Venezuela, añora profundamente volver a Punto Fijo. “Mi infancia está marcada por increíbles recuerdos en sus playas, rodeada de la familia, pasando todas las fechas importantes y vacaciones.” Lugares como El Pico, Villa Marina, El Supí, Adicora, Yaima, el Cabo San Roman… La playa es su lugar feliz, y las de Punto Fijo son su nostalgia. En cuanto a platos favoritos, son muchos los que luchan por el primer lugar, entre ellos: el chivo al curry de su abuela materna, sus hallacas, los buñuelos de yuca y las cachapas con cerdo frito yaracuyanos.

Sus nuevos proyectos son mejorar, consolidar los productos que ofrecen y trabajar en nuevos. Espera crear un cronograma de cursos y talleres para dictar, implementando la modalidad en línea; así como continuar su formación profesional. Quiere esforzarse más para llegar a esa persona que tiene una pequeña plantación de cacao y no sabe cómo darle valor agregado. Por otra parte, culminar el proceso de formalización legal del emprendimiento, mejorar y ampliar la red de distribución a otros estados, aplicar su plan de dar charlas y sembrar una planta de cacao en las escuelas primarias, comenzando con su ciudad y su Yaracuy. Continuar apoyando la fundación social con la que ya participa, entre muchos planes y sueños.

Y así como toda soñadora y esforzada que es Aimara Quintero, impulsa a aquellos que deseen dedicarse al cacao a no limitarse. “Nunca es tarde para comenzar a hacer algo nuevo, que te llene de emoción y de felicidad cuando lo haces.” Les dice que no tengan miedo y láncense a ese universo paralelo que es el cacao. Fórmense, aprendan, innoven y compartan eso que aprenden. “Permítanse regalarle a los venezolanos y al mundo la dicha de probar un excelente chocolate o unos excelentes productos en base al cacao nuestro”. Ser persistentes, buscar apoyo, ser valientes, amar y disfrutar lo que hacen es lo que recomienda Aimara, para ella es mucho más sencillo lograrlo cuando el olor y el sabor del chocolate están involucrados.

Aimara Quintero
Escrito de Aimara Quintero

Si quieren más información de Aimara Quintero, en Instagram la pueden conseguir como @cacao_ifigenia, en Facebook y linkedIn Aimara Quintero, y su correo aimara.quintero@gmail.com.

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